Apostando el Amor, 3 - AnaCullen




Cap.3: Conflicto


Al final, apareció la meta y un coche rojo la cruzó muy deprisa, 2,357 segundos antes que el negro...



-Bien, bien, bien! Gané! - grite saltando con las chicas, parecíamos locas.



-No pasa nada hermano - dijo Emmet a Edward y este le miró molesto.



-Es la primera vez que me ganan - susurro Edward abatido. Yo me acerqué a él.



-Ha sido una carrera interesante, pero siempre gana el mejor - le dije y esbocé una enorme sonrisa, mientras me iba con las chicas a hablar.



-Si? - me preguntó Edward acercándose a mí. Yo asentí, nerviosa por no poder hablar y por su tan reciente cercanía - CHICOS AHORA! - gritó fuerte y me cogió en brazos.



Todos los chicos cogieron a las chicas y nos pusieron en los hombros como si fuéramos un saco de patatas. Salieron por la puerta que daba al patio, dirección a la piscina. Nosotras empezamos a patalear y a chillar más fuerte, mientras ellos se reían a carcajadas. En un momento me sentí volar, para después inyectarme en el agua fría de la piscina.



-Te matare Emmet - chilló la pequeña enana y los apunto a todos con un dedo.



Nosotras nos unimos con nuestras amenazas y a los chicos se le borraron esas sonrisas estúpidas. Después, como si nos leyéramos las mentes, empezamos a salpicarles, ya que estaban en el borde. Al final se metieron y estuvimos jugando como si fuéramos niños chicos, a perseguirnos y a hacernos ahogadillas.





-Aaaah! – gritó Alice saliendo de la piscina y mirando su móvil, que milagrosamente se había salvado del chapuzón - Son las seis y cuarto, tenemos que estar listos a las ocho - chilló horrorizada. Todos salimos muy deprisa, no queríamos enfadar al pequeño pero matón duendecillo.



Estuvimos cinco minutos al sol, pero no nos secamos ni un poco, asique tendríamos que aguantarnos.





-Bien! Ahora hay que arreglarse, dentro de poco es la cena! - gritó Alice emocionada.



-Si, pero nosotras tenemos las cosas en mi casa Alice - le dije a la pequeña diablillo.



-Bueno, qué te parece si te acompaña Edward? - me pregunto Rose como quien no quiere la cosa.



-Y por qué no puedo ir yo? - Reneesme se cruzo de brazos a mi lado.



-Porque tú! - le apunto Alice con el dedo - Te vas a quedar aquí mientras te preparo - dijo Alice y subieron las escaleras.



Rosalie llamó a Edward y este se acercó sonriendo. Yo estaba emocionada, él se iba a montar conmigo, en mi moto! Dios, ahora mismo los tomates tienen que envidiar mi color.



-Qué pasa? - pregunto sonriendo y juraría que me guiñó un ojo.



-Ve con Bella a recoger la ropa, no creo que pueda cogerlo todo ella sola - le dijo Rosalie y se fue sin dejarnos si quiera asentir.



Edward se acerco a mí y me regalo una perfecta sonrisa torcida. Mi corazón empezó a galopar velozmente, era increíble el efecto que una simple sonrisa tenía en mí.



-Swam, cierra la boca que te entran moscas - me dijo pasando a mi lado y salió al exterior. Mis mejillas se tiñeron de un profundo rojo. Fuera se escuchó la carcajada de Edward.



-Ten suerte amiga - me guiño el ojo Rose asomándose por las escaleras, yo asentí y salí fuera mirando el suelo.



Cogí mi casco y le tendí el otro a Edward, lo cogió sin chistar y nos montamos en la moto. No lo mire directamente en ningún momento, aunque sentía sus ojos clavados en mi espalda. Arranqué y salí por el camino, era consciente de las manos de Edward posadas suavemente en mis caderas, de su cuerpo perfecto pegado al mío y de su barbilla a milímetros de mi cuello. Eso me estaba poniendo nerviosa y ansiosa.



-Espero que no tengamos un accidente Bella - me dijo muy cerca del oído y me sorprendí. Aceleré en respuesta y el rió.



-No lo tendremos Cullen - dije al tiempo que salía a la autovía y aceleraba considerablemente.



Tuve que sortear algunos coches sin ninguna dificultad. En estos momentos era cuando más se apretaba Edward contra mí y me ponía nerviosa, y con un sonrojo humillante. Al final llegamos a mi casa. Sobraba decir que estaba acalorada, demasiado diría yo.



Apagué el motor y me quité el casco. Edward lo hizo a mi lado y no pude evitar quedarme mirando su rostro. Sus ojos se veían picaros, una sonrisa inocente se extendía por su rostro y su pelo estaba más despeinado de lo normal. Simplemente, perfecto. Fijo su mirada en mi, mirándome con una intensidad que hacía que mariposas volaran en mi estomago.



-Esto... en-entremos - tartamudee y me dirigí a mi casa. Mi torpeza hizo acto de presencia y me tropecé con mis propios pies.



Cerré los ojos, esperando mi inevitable caída y mis futuros cardenales, pero unos firmes brazos me rescataron. Abrí mis ojos para encontrarme con esos ojos verdes que me traían loca desde que era una mocosa, con ese hermoso rostro.



-Bella, por poco y te comes el suelo - me dijo y me puse recta en el instante. Le saque la lengua y reímos, por lo que tranquilamente y sin tropezar entramos en mi casa.



Charlie no estaba en casa. Deje las llaves y me gire a Edward.



-Coge lo que quieras, estás en tu casa - dije sincera y subí corriendo las escaleras. Entre a mi habitación y cogí los dos vestidos, los zapatos y complementos y lo metí en una bolsa grande que encontré en el armario.



Me acerque al teléfono y había nuevos mensajes, por un impulso los puse para escucharlo. El primero era de mi madre, Renee pidiéndome que la llamara por teléfono, que hacía mucho tiempo que no hablábamos. Negué con la cabeza mientras pasaba al siguiente y último mensaje. Ayer a la hora de comer había sido cuando hable por última vez con mi madre, pero ella tiende a exagerar las cosas.



"Hola hermosa, he hablado con tu padre y este domingo iré a tu casa a cenar. No sabes las ganas que tengo de besar esos carnosos labios y de acariciarte. Sabes que lo conseguiré y será este domingo. Besos nena"



Esa voz de nuevo, otra vez James. Me recorrió un escalofrió de miedo y de repulsión.



-Ni muerta - susurré.



-Quien era él? - pregunto una voz enfurecida detrás mía. Pegue un pingo, no lo había sentido en mi habitación, ni siquiera le había escuchado subir las escaleras.



-Un tonto – le contesté mirando sus ojos verdes, que estaban llenos de rabia.



-Tu novio? – Preguntó con un tono frío que se me hizo extraño, iba a replicar pero me cortó – Coge las cosas, nos vamos – y se fue dejándome ahí parada. Se había enfadado conmigo sin motivo, ni siquiera me había dado tiempo a explicarle nada. Una lágrima corrió por mi mejilla y me la limpié corriendo, no mostraría debilidad delante suya, aunque me costara muchísimo trabajo.



Cogí todas las cosas y bajé al salón, Edward no estaba allí. Me dirigí afuera y él se encontraba apoyado en la moto con el casco puesto, dándome la espalda. Me puse el casco y le tendí las bolsas, él las cogió sin dirigirme la palabra.



-Edward?



Hubo un silencio por su parte. Se había molestado conmigo, pero por qué? Acaso no le había aclarado que James era un tonto? En realidad no había tenido oportunidad de decírselo…



Subí en la moto y me encaminé a casa su casa, más rápido de lo normal. En la vuelta lo había sentido más distante a mí, más rígido. Eso me hacía daño, yo no había hecho nada y se había molestado conmigo. Llegamos y aparqué la moto. Nos quitamos los cascos y él corriendo se dirigió a la puerta.



-Qué te pasa conmigo? – le grite al borde de las lágrimas. Él volvió la cabeza pero no me miró, siguió su camino.



-Nada Isabella – me contestó más frío que nunca y entró.



Entré en la casa corriendo, mientras las lágrimas de rabia caían por mis mejillas. No hice caso a Emmett que me saludaba ni a Rosalie y Jasper que querían hablarme, solo corrí escaleras arriba dirección al baño



-Que te pasa Bella? – me pregunto Reneesme, que se veía preocupada. Me sorbí la nariz y puse mi mejor sonrisa, aunque me salió una mueca.



-Nada – dije y entre al baño, cerrando la puerta desde dentro. Me derrumbé en el suelo y lloré y lloré, pasando de las voces preocupadas de Alice y los demás al otro lado de la puerta.





POV EDWARD



Fui a mi habitación y me tire a la cama, frustrado. Tenía novio? Dios! Si yo la quiero, la quiero más que a nada ni a nadie. Tire todos los cojines y almohadas a la habitación, sacando toda mi ira. Y yo que pensaba que le interesaba un poco, solo un poco.



-EDWARD qué coño has hecho?! – entro Alice sin llamar a mi habitación, al ver mi cara se calmó un poco – Qué ha pasado con ustedes? Volvéis y estáis súper raros!



-No ha pasado nada Alice – mentí.



-Si claro, y yo soy rubia. No sabes que Bella está llorando? Que le has hecho Edward? – se me rompió el alma. Ella estaba llorando… por mi culpa.



-Yo, yo lo siento Alice – me tire del pelo frustrado – Oí un mensaje que le habían dejado, parecía su novio aunque ella quiso decirme algo no la escuche, estaba cegado pro la rabia. Debo disculparme – me puse de pie y vi que Alice sonreía.



-Ayayay Eddy Eddy… Bella te interesa no? – sonrió feliz.



-Qué te hace pensar eso? – disimulé.



-Todo hermanito, todo… Espero que Bella acepte tus disculpas.



-Por qué dices eso? – le pregunté confuso mientras me dirigía a la puerta.



-Sabes lo testaruda que es – soltó una carcajada y me palmeó el hombro – Suerte Romeo – yo le gruñí y fui hacia el baño.



Se escuchaban sollozos que provenían de adentro, me puse más nervioso aun. No sabía si aceptaría mis disculpas. Era hora de aclarar las cosas de una vez, le diría lo que sentía. Que fuera lo que dios quiera, pero yo se lo tenía que decir. Pegue a la puerta y no hubo respuestas, solo el silencio desde dentro.



-Bella? – pregunté arrepentido. Ella no me contestó – Bella por favor, quiero hablar contigo…



-Déjame en paz – chilló y eso me dolió.



-No, quiero pedirte disculpas, no debí tratarte así.



-No deseo nada tuyo Edward! Te odio! – chilló fuerte y abrió la puerta, mostrándome a una Bella con los ojos rojos y el pelo enredado. Salió corriendo a la habitación de Alice y yo me quedé allí, como una estatua.



“Te odio” me repetí, ella me odia. Solo recordar eso dolía en el alma. Si ella me odiaba, qué caso tenía que yo la amara profundamente? No me mostraría débil ante ella, sería como ella había sido conmigo.



Fui a mi habitación y me duche, despejando mi mente. Me vestí con los jeans negros y la camisa azul y bajé a la sala. Todos los chicos estaban ya arreglados esperando a las chicas, que todavía seguían arriba.



-Tío Edward qué paso? Vi a Bella entrar como loca y ni siquiera me miró – me dijo Emmet y Jasper me miró frunciendo el ceño.



-No ha pasado nada vale? – les contesté molesto.



-Eso no es lo que parece tío – dijo ahora Jake, yo le gruñí molesto.



-Bueno, nos vamos ya? – preguntó mi hermana con una enorme sonrisa al pie de las escaleras. Todos nos giramos.



Primero bajo Alice con un hermoso vestido rosa pastel, le llegaba a la rodilla y era pomposo. Se veía preciosa. Después bajo Rosalie con un pegado vestido rojo sangre que le quedaba por la mitad del muslo y era con tirantes finos. Reneesme bajo con un bonito vestido blanco por las rodillas pegado en la parte de arriba y suelto por abajo, de estampado de flores.



Por último bajo Bella con la mirada agachada y mis ojos solo la veían a ella. Estaba preciosa con ese vestido azul marino. Le quedaba pegado pero no demasiado, era de un solo tirante y le llegaba un poco arriba de la rodilla. Simplemente estaba hermosa.



Nuestras miradas conectaron por varios segundos. Yo le sonreí y ella me devolvió el gesto, aunque vi en sus ojos dolor. No podría ser indiferente ser lejano con ella, la quería demasiado. Intentaría disfrutar de esta noche y poder aclarar mis sentimientos con ella.



-Estás verdaderamente preciosa – le sonreí y ella se sonrojó.



-Tú también te ves guapo – admitió – además vamos a juego – señaló mi camisa y su vestido.



-Sí, solo que a ti te queda mejor el color – le dije en un susurro. La verdad es que ahora no me importaba si ella estaba molesta conmigo, si habíamos discutido o si el mundo quería acabarse. Sólo quería disfrutar esta noche a su lado.



POV BELLA



Edward se veía realmente guapo. Sus ojos me miraban con un brillo especial.



-Edward, nos iremos en todos los coches. Ve con Bella en el volvo – dijo Jasper y él asintió, sin quitarme los ojos de encima.



-Nos vamos? – preguntó y yo asentí.



Subimos todos a los coches y seguimos al Jeep de Emmet, que iba el primero. Al principio hubo un incómodo silencio en el coche. Yo no me atrevía a romperlo, estaba nerviosa y si él estaba molesto todavía conmigo?



-Bella, quería disculparme contigo por lo de antes. No sé lo que me paso, bueno si lo sé, pero no debí comportarme así – dijo arrepentido.



-No pasa nada Edward, pero intenta no volver a hacerlo. No me diste tiempo a explicarte nada.



-Lo sé Bella, pero es que la rabia… - empezó.



-Rabia es lo que siento yo hacia ese tipo – le dije enojada.



-Por qué? – preguntó más calmado



-Se cree que tiene algún tipo de derecho sobre mí – frunció el ceño – A mi padre le gusta mucho y quiere que sea su novia, algo de que me irá bien. Pero yo no lo soporto, es un depravado.



-Te ha hecho algo? – preguntó y ví como sus manos se apretaban fuertemente al volante.



-No, pero ya oíste lo que me dijo en el mensaje. No quiero cenar con el mañana Edward – me recorrió un escalofrío y él me cogió la mano de repente, haciendo que se instalaran abejorros en mi barriga.



-No vayas, quédate conmigo, es decir con nosotros – se trabó y yo sonreí, se veía tan tierno – Ya sabes, dile a tu padre que hay una fiesta pijama o algo así – sonrió.



-Lo haré – asentí convencida, pensando en lo que le diría a Charlie.



-Bueno hemos llegado – dijo y bajó del coche para abrirme la puerta.



Estábamos en un bonito y pequeño restaurante. Su terraza estaba cubierta con hermosas enredaderas y flores por todos lados. Esperamos a los chicos y entramos todos juntos.



-Qué tal Bella? – me preguntó picarona Rosalie.



-Pues bien como siempre – respondí encogiéndome de hombros.



-Si claro – entrecerró los ojos y reímos.



-Venga vamos adentro – dijo Emmet y cogió a Rose de la mano.



Fui a sentarme con los chicos pero Alice me cogió de la mano sonriendo, la miré confusa.



-No Bella, tú te sientas con Edward – fui a protestar – No digas nada, todo el mundo se va a sentar en pareja – me guiñó el ojo y fui hacia donde estaba Edward roja como el tomate.



-Gracias – le dije cuando me ofreció la silla y él se sentó a mi lado.



-Bueno y dónde aprendiste a jugar a las carreras de coche? – me preguntó interesado pero con un brillo burlón en los ojos.



-Nunca he jugado. Será eso de la suerte del principiante.





-Sí, puede ser… - dijo inclinándose hacia mí, cada vez estábamos mas cerca – Sabes ya lo qué vas a pedir?



-N-No, alguna sugerencia? – dije colorada.



-Pues si – dijo y se inclinó mas todavía hacia mí.



******



Hola!:D os ha gustado el capi? Espero no haberlas decepcionado, ya que es un poco cortito, pero no me daba más tiempo a escribir U.u Gracias por los comentarios que nos habéis dejado que me han dado unas ganas enormes de escribir^^ Un beso enorme(LL)

4 comentarios:

maryuri_nature dijo...

hayyyyyy noooo ana hubieras escrito un poquito mas jajaja hay me encanta soy la primera que bien, ana esta super el capi eta genial esta historia porfa publica pronto el siguiente capi te lo ruego
la va a besar que emocionnn y se puso celoso lo adoro
muchos saludos desde colombia chicas

zenni dijo...

Que iba hacer edward....hayyyyy me has dejado con la duda...que mala...publica pronto...me encantan tus historias

..//((^aLexcullen^))//::.. dijo...

anitaaaaaa hay dios me cae que contigo si me va a adar un paro cardiaco je je eje encerio y esque hayyy porfin ya la estaba esperando y buenoooooooooo ke puedo decir para ser honesta dios ke cap aun que si dentro de las sugerencias esta edward en su jugo jejej yo lo kiero jijii en fin mi anita ahora si grito y hasta triple espero verte en mi blogg veras ya publique el primer cap de mi nuevo fic esperando les guste te kiero y de nuevo mil grax nos vemos bay

irene dijo...

hay madre que intensidad, disfrute todo, el chapuzon en la piscina, solo imaginarme en el hombro de Edward aaaaa, me estremezco sola, y luego ese viajecito pegados en la moto, genial, mmmm, hasta el arrebato de celos ha sido perfecto, pobre Bella que no podia explicarse, hasta que se amistaron y espero que le recomiende un buen beso este Edward, y no se lopiense mas, que la diga ya lo que siente que me muero de las ganas
muy buen capi cariño ya esperaba la continuacion de estahistoria con ansias,
te quiere siempre Irene

FIRMAS!

Firmemos todos para que S.M. escriba Sol de Medianoche:D
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