Destinos Cruzados, 4 - AnaCullen


Cap.4: Dia de advertencias.


Nos sentamos con los chicos. Saludé a todos con una mano, pero Edward no estaba. Me daba igual.

-Alice date con una servilleta, te sigue sangrando el labio.

-Bueno, se ha corrido la voz – dijo Rose tranquila mirando a la cafetería, que estaba sumida en el silencio.

-Me da igual, se lo merecían – me encogí de hombros y Alice rió.

-Estás bien? – le preguntó Jasper a mi hermana, ella asintió sonrojada.

-Y Edwin? – dije a propósito.

-Edward está justo allí, con la puta de Tanya – volví mi cabeza y lo vi abrazando por la cintura a Tanya. Se dio cuenta de mi mirada y me la devolvió intensamente, mientras empezaba a darle un beso a la zorra. Hice gesto de repulsión – Si, todos odiamos a Tanya – dijo Emmet riendo.

-Bella! – me volví y vi a Ángela corriendo hacía mi, esa chica me caía realmente bien. Era auténtica y buena, no como las arpías – Me he enterado de lo qué paso. Me preocupaste mucho amiga – sonreí – Puedo sentarme con vosotros? – miré a Rose y ella asintió.

-Claro Ángela – sonrió Emmet.

-Y por qué no se sienta vuestro hermano aquí con vosotros? – preguntó Alice y empezó a beber de su limonada.

-No lo sabemos. Solo sabes que tiene que ver con Tanya, es como si estuvieran de novios pero realmente no lo están. Es una cosa muy rara – dijo Rose mirando su bandeja. Emmet le palmeó el hombro.

-Hace ya varios meses que está así, pasando de nosotros.

-Uhmm . Pues que pena, sois muy divertidos – dijo Alice y yo asentí con una sonrisa.

-Talento natural – dijo Emmet haciendo morritos. Todos reímos.

Cada uno se metió en una conversación. Rose y Emmet hablaban de coches. Jasper y Alice estaban hablando del instituto. Recordé el beso que le dio Edward a Tanya mientras me miraba, que asqueroso. Por otra parte, los chicos me acababan de decir que antes no era igual, que había cambiado.

-Bella? – parpadeé, Ángela llevaba un rato llamándome – Estas en las nubes amiga – me sonroje – Te parece si quedamos para terminar el trabajo de historia?

-Claro. La verdad no he comprendido muy bien lo que ha explicado – asentí, recordando como el viejo profesor de historia se trababa al explicar – Te parece si quedamos en mi casa?

-Si! Podríamos ver también unas películas después – sonrió Alice contenta, que estaba con la oreja puesta. La fulmine con la mirada. Unas películas para Alice era una maratón de tontas películas románticas, algo insoportable.

-Estupendo – sentenció Jasper mirando a Alice. Le dirigí una mirada de advertencia y corriendo quitó los ojos de Alice.

-Entonces lo que podemos hacer es que cuando Ángela y yo terminemos con el trabajo, os venís a mi casa – sonreí.

-Genial, me parece estupendo – dijo Rose sonriendo.

-Qué es lo que parece estupendo? – preguntó una voz que no conocía detrás mía. Era aterciopelada. Rose lo miro fijamente.

-Vamos a quedar en casa de Bella para ver unas pelis – Jasper se encogió de hombros. Me volví y mis ojos se abrieron como platos cuando vi a Edward detrás de mí. Él era quien había preguntado.

-Yo también estoy invitado? – preguntó arrogante y me guiñó un ojo.

-No – murmuré.

-Si! – gritó Alice al mismo tiempo en el que yo me negaba. Le di una mirada de suplica, no le quería demasiado cerca – Mientras más mejor no? – sonrió y Jasper y Emmet asintieron, Rose simplemente se encogió de hombros – Pero tu chica NO está invitada vale? No queremos zorras en nuestra casa – dijo Alice con una voz encantadora, los demás reímos.

-Sí, sí. Por cierto no es mi chica – parecía descolocado, le di la espalda y terminé de beber mi zumo de naranja.

-Da igual, vendrás o no? No tengo todo el tiempo del mundo sabes? – le dije sin mirarlo mientras miraba mi reloj, faltaban cinco minutos para las clases. Emmet disimuló una risa tosiendo.

-Si claro. Pues nos vemos allí, iré con los chicos – me volví y lo vi alejarse. Estúpido.

-Bien, pues Bella a qué hora me paso por tu casa? – sonrió Ángela.

-Si quieres te vienes ahora y comes allí, mi padre está fuera y seguro que no le importa – contesté.

-Es verdad! Así pruebas la comida de Bells, está deliciosa! – dijo tocándose la barriga Alice, me reí.

-Ehh! Yo también quiero probarla! – gritó Emmet. Rose le miró mal.

-Osito, solo piensas en comida o qué? – le regañó.

-No no no cariño, pienso en ti – le dio un beso en la sien y la sentó en sus piernas.

-Bueno otro día la probarás Emmet – sonrió Alice.

-Bueno Bella – dijo Ángela cuando terminamos de reír – Me parece estupendo, llamaré después a mi madre para decirle – sonrió y tocó la campana. Nos levantamos y salimos de la cafetería.

-Me toca Matemáticas – bufé – Odio esa materia.

-A mi también Bella, vamos – dijo Jasper y sonreí, podría hablar tranquilamente con él.

-Adiós chicos, nos vemos en la salida en los aparcamientos – dijo Rose, le di un beso en la mejilla a mi hermana y nos dirigimos a la clase de Matemáticas.

- Esta tarde será divertida – dijo Jasper después de varios minutos, ahora caminábamos por el pabellón dirección a la clase.

-Seguro – sonreí – Vosotros tenéis películas que no sean románticas? Es que Alice solo tiene de esas, y si no traéis vosotros nos pasaremos la tarde viendo esa basura.

-Claro, Edward y Emmet tienen mucha variedad, cogeremos varias – entramos a la clase y el profesor ya estaba dentro, nos disculpamos y nos pusimos en la última fila, en los únicos sitios que quedaban libre.

Pasaron los primeros diez minutos y ya estaba aburrida. No me gustaba para nada las mates, se me daban fatal. Además el profesor era un amargado. Sonó un CLICK en mi cabeza, cogí un trozo de papel y le escribí una nota a Jasper.

Bella: Jasper, a qué hora vendréis a casa?

Se la pasé disimuladamente y el sonrió y la leyó.

Jasper: Tardaréis mucho en hacer las tareas? Si quieres quedamos a las cinco y media, que te parece?

La leí. El trabajo de historia no era muy largo. A las cinco y media estaría terminado y nos daría tiempo a hacer palomitas.

Bella: Perfecto. A esa hora en mi casa. Después te digo la dirección. Alice se pondrá contenta de que vengas.

Jugué con el tema de Alice, lista para decirle lo que quería. Le miré de refilón y vi que sonreía con un brillo en los ojos. Si que le había gustado mi hermana.

Jasper: En serio crees eso? No sé yo.

Rodé los ojos, Jasper era tonto.

Bella: Eres ciego o qué te pasa? Me ha dado cuenta de las miradas que os echáis. A mi hermana le gustas. Sólo te advierto que cuidado, la lastimas y te haré algo que recordarás toda tu vida.

Le pasé la nota y le vi tragar saliva. Sonreí orgullosa, ya le había advertido.

Jasper: Eres un poco protectora con tu hermana no? Eso está bien, pero yo no le haré nada, te lo prometo.

Me dio la nota y la leí, pero no pude contestar.

-Señorita Swam, qué es eso? – preguntó una voz grave. Mierda! Me han pillado, pensé. Miré al profesor con cara de niña buena.

-Nada profe, le estaba preguntando unas cosas de la materia – sonreí pero al parecer no se lo creyó.

-Déjeme ver – me puso la mano en frente, pero no le di la nota – Deme el papel Isabella.

- Le he dicho que no profesor, son cosas mías – negué, quién se creía este viejo para quitarme mi nota? El profesor… respondió una vocecita dentro de mí.

-Como no me des el papel, irás al director – me amenazó y me encogí de hombros – Segura Isabella? – me desafió. Cogí el papel y lo alcé en el aire. Me miró con aire de superioridad, creyéndose que le entregaría el papel. Justo cuando su mano iba a coger la nota, la rompí en varios trozos y le sonreí. Se puso colorado de la ira.

-FUERA DE MI CLASE SEÑORITA SWAM! – gritó enojado y recogí en silencio mis cosas. Toda la clase rió. Miré a Jasper y gesticuló un perdón, negué sonriendo y salí de la clase.

Fui al baño, todavía quedaban media hora de clases y no sabía qué hacer. No iría al director, al fin y al cabo no me había mandado en ir, solo me había amenazado. Me senté en el suelo y saqué el libro de historia. Me leí dos veces el tema del cual tenía que hacer un trabajo, era fácil. Cuando faltaban cinco minutos metí el libro en la mochila, me refresqué la cara y salí al pabellón, que ya se empezaba a llenar de estudiantes.

Vi salir a Jasper y me encaminé a él.

-Bella lo siento, no noté que el profesor se acercaba – me dijo arrepentido de verdad.

-No pada nada Jasper, solo me ha echado – sonreí.

-Bueno, yo me voy para biología.

-A mí me toca gimnasia, soy súper patosa seguro que lastimo a alguien – gemí de solo pensarlo. Jasper rió.

-Suerte Bella, nos vemos después – asentí y salí del pabellón.

Llegué a los vestuarios después de un tiempo dando vueltas, ya que no sabía dónde estaban. Me puse el chándal del instituto, que consistía en una fea y ancha camiseta gris con el nombre del instituto forks en negro y unos shorts por la mitad del muslo negros también. Me hice una coleta alta y salí. El profesor había reunido a los chicos en medio círculo.

-Hoy como es el primer día jugaremos un mate, ya el próximo día empezaremos con voleibol. Alguien tiene alguna pregunta? – se hizo el silencio – De acuerdo, vamos a formar los equipos – miró a los chicos y me dí cuenta de que Jessica coincidía conmigo, sonreí maliciosamente – Jessica y Isabella Swam capitanas – tocó el silbato y nos sonrió. Abrí los ojos, yo no era buena jugando y menos de capitana.

Jessica me dio una mirada de odio y yo le regalé una preciosa vista de mi dedo corazón. Elegimos al equipo. Yo me basé en elegir a los chicos y chicas que parecían ágiles y fuertes, ya que no conocía las cualidades de nadie.

-Listo, empieza el equipo de Jessica – le dio la pelota y empezó el juego.

El partido empezó movidito. Habían eliminado a una chica de mi equipo, pero nosotros habíamos eliminado a dos de sus chicos. Jessica cogió la pelota y sonrió mirándome. Será puta…pensé y lanzó la pelota. No me dio tiempo a esquivarla y me eliminó. Cuando pasé por su lado puso el pie y me tropecé, la verdad odio mi torpeza. Toda la clase rió y yo me sonrojé. Cogí la pelota y la miré enfurecida, su cara cambió y estaba aterrada. Con todas las fuerzas que pude estiré el brazo y tiré la pelota. Tuve suerte y la pelota le dio de lleno en la barriga, con una fuerza impresionante. Estaba perpleja, nunca había conseguido darle a nadie.

-Que tiro Bella! – me gritó un chico bajito y moreno, sonreí de vuelta y seguimos el partido.

El partido acabó y quedamos empatados. Fui al vestuario y me di una ducha rápida. Me vestí y Salí, dirección al aula de literatura, mi última clase. Suerte que esta materia me encantaba.

No había nadie conocido en la clase. Varios chicos me miraban con un intento de sonrisa seductora, reí internamente, eran patéticos.

La profesora entró. Se veía simpática y además era joven, este año sería divertido dar literatura.

-Hola, hoy empezaremos hablando de la obra de Romeo y Julieta, Todos la conocéis, alguien quiere darnos su opinión persona? – sonrió. Todo el mundo agachó las cabezas, no queriendo hablar. Levanté la mano despreocupadamente, ignorando las miradas asombradas y de asco de mis compañeros, y empecé a hablar de la obra que tantas veces había leído…

El timbre pitó anunciando el final del primer día del instituto. Recogí mis cosas deprisa, quería salir ya e irme a casa.

-Esto... Isabella – escuché la voz de un chico, giré la cabeza y ví a un chico rubio que había estado mirándome toda la clase – Te gustaría salir al cine esta semana? Ya sabes… como compañeros – sonrió nervioso y vi que jugaba con los dedos.

-Ni loca salgo contigo – sonreí y él se quedo estático – No es nada personal – eso le confundió aun mas – Es que no me gustan las citas, de acuerdo? – bufé y Salí de la clase, dejando al chico rubio parado al lado de mi pupitre.

Salí corriendo al pasillo. Me tropecé con una chica, pero por suerte no se me cayó nada. Me disculpé deprisa y salí directa al aparcamiento, respirando aire fresco.

-Bellaaa! – escuché y vi a Ángela correr hacia mi – Mi madre me ha dicho que si – dijo cuando se recuperó – Comeremos las tres juntas – sonrió.

-Genial Ang, nos sigues en tu coche?

-Esto… no tengo coche, iré andando – sonrió y al instante negué con la cabeza.

-No señorita, te vienes conmigo.

-No quiero ser una molestia Bells, no me importa ir andando.

-Y a mi no me importa que vengas conmigo, vamos las dos a mi casa no hay motivo por el que tengas que ir andando.

-En serio, no te preocupes.

-Mira Ang – le mire con los ojos entrecerrados – Soy mucho mas cabezota que tu. Puedes discutir todo lo que quieras, pero te aseguro que al final meterás tu culo en mi coche – sonreí.

-Está bien, está bien – rió Ángela y fuimos a mi coche. Alice estaba apoyada en el suyo con la mirada perdida.

-Hermanita, hola? – le pase la mano por delante y reaccionó, me dio un beso en la mejilla y sonrió en dirección a Ángela – Como te ha ido el resto de las clases? Algún problemilla? – dije apoyándome a su lado, mientras esperábamos a los chicos.

-Todo bien – sonrió – Tuve laboratorio con la tal Kati o Kate, ni siquiera me miro – rió, yo asentí ya tranquila. Alice bostezó, se veía cansada.

-Oye, cuando lleguemos a casa y comas, te acuestas un rato mientras terminemos el trabajo – le sonreí y me fije en que los chicos ya venían. Saque las llaves de mi coche.

-Si, creo que me dormiré un rato. Pero no se olviden de despertarme cuando lleguen los chicos.

-No te preocupes – sonrió Angela.

-Ya estamos aquí – sonrió Emmet y me revolvió el pelo, le fulmine con la mirada pero no hizo efecto.

-Dame la dirección Bella – me insto Rose.

Le di la dirección de la casa y nos despedimos. Quedamos en que ellos se llevarían dulces y algunas pelis, nosotras haríamos las palomitas y pondríamos las bebidas. Nos metimos en el coche y nos dirigimos a mi casa. Alice iba detrás de nosotros.

-Caray Bella, tu coche es muy bonito – sonrió Ang mirando la tapicería.

-Gracias, fue un regalo de mi papá.

-Le toco la lotería o qué? – dijo en broma, yo reí, no sabía cuánta razón tenía.

-Sí, justamente eso fue lo que paso – le mire de reojo y estaba pensando.

-Lo dices en serio?

-Si – las dos reímos. Pusimos música y pasamos el camino a casa tranquilas, escuchando la música y cantando cuando nos sabíamos la letra. Aparcamos frente a mi casa y como supuse, no estaba la patrulla de Charlie.

-Que os apetece almorzar? – pregunté mientras abría la puerta de la casa y entrábamos.

-Que tenias pensado hacer? – sonrió Ángela. Déjanos las mochilas al lado de la entrada y fuimos a la cocina.

- A mi no me importa, todo lo que haces me gusta, menos las espinacas, eso no por favor – Alice puso cara de martirizada, era una exagerada.

-Tenía en mente una lasaña, que os parece? – me recogí el pelo y lavé las manos.

-Si! Hace tiempo que no haces una! – Alice como siempre emocionada, era una de sus comidas favoritas.

-Genial, no hay problema – sonrió Ang.

-Pues entonces haré la lasaña. Poneros cómoda, esto tardara un rato.

-Vale. Voy a enseñarle la casa a Ángela Bells, ahora venimos – Alice cogió de la mano a Ángela y subieron las escaleras.

Saque todo lo que iba a necesitar y me dispuse a hacer la comida. Arriba de escuchaban los pasos de las niñas. Recordé cada minuto de nuestro primer día. Quitando la pelea, había sido un buen comienzo. Los Cullen eran simpáticos y Ángela también era genial. Me estaba empezando a gustar el instituto.

-Mmm, huele que alimenta – cantó Alice junto con Ang, que llevaban media hora observándome.

-Me alegro, por qué no ponéis la mesa? Solo falta cinco minutos y comemos! – sonreí, la verdad estaba empezando a estar hambrienta.

-Claro – sonrió Ángela.

Pusieron la mesa y yo saqué la lasaña del horno. La puse en la mesa y corriendo empezamos a devorarla. Cuando terminamos de comer, caímos rendida en el sofá, sin molestarnos si quiera en quitar la mesa.

-Ha salido buenísima. Eres buena cocinera Bells – me elogió Ang, Alice asintió.

-Gracias, hoy me salió buena, estoy llena – reí, provocando que me molestara la barriga, si que me había hinchado de comer.

Estuvimos alrededor de veinte minutos haciendo zapping en la tele. Alice se había quedado dormida. Ángela me recordó el trabajo así que recogimos la mesa y nos concentramos en terminarlo.

-Ha sido sencillo – dije cuando terminamos. Lo habíamos hecho antes de tiempo y aun quedaba media hora para que vinieran los chicos.

-Sí, la verdad pensé que nos costaría más, pero ya ves que no hemos tardado nada.

-Sí, somos un buen equipo – reímos.

Sin hacer ruido, empezamos a acomodar el salón. Pusimos unas sabanas viejas en el suelo y cojines encima. Empezamos a hacer las palomitas y sonó el timbre de la casa. Ya eran las cinco y media. Fui a abrí la puerta y ya estaban allí mis amigos. Porque eso eran, amigos. Saludé a todos con un beso, a excepción de Edward, a quien ignore olímpicamente.

-Alice está dormida, por qué no la despiertas Jasper? – le sonreí queriéndole ayudar, era un buen chico. Asintió con una enorme sonrisa.

-BELLAAA! No me has despertado! Estoy horrible! Mira que pelos! – se escuchó el grito de Alice a los varios minutos, Jasper la acababa de despertar. Fui al salón.

-Estas bien hermanita, no empieces – hizo un puchero.

-Cierto lo que dice tu hermana, estas muy bonita – le dijo Jasper.

-Tú crees? – se sonrojo mi hermana.

-Claro.

-Bueno tortolos, vemos la peli o qué? – instó Emmet, que veía la escena burlón.

-Claro! Cuál habéis traído? – sonreí y me dirigí hacia la tele.

-Avatar – bufó Rose.

-No te gusta? – le pregunté. Me habían hablado mucho de esta película, decían que era muy interesante.

-Si me gusta, lo que pasa es que la he visto ya como cinco veces – reí junto con Jasper y Ángela.

-Bueno, mientras carga subiré las mochilas. Alice saca las palomitas, poneros cómodos – cogí las tres mochilas para subirlas a mi cuarto, pesaban mucho.

-Te ayudo? – preguntó Edward.

-No me hace falta tu ayuda – dije y subí las escaleras. Deje las mochilas al lado de mi cama y fui hacia la puerta. Me sobresalte al ver a Edward apoyado en el marco.

-Por qué eres así Bella? – me preguntó y suspiró.

-Así cómo? – me hice la tonta.

-Sabes a lo que me refiero. Por qué me odias? – me encogí de hombros – Crees que no me doy cuenta? Crees que soy tonto? Pues te equivocas – se contestó a sí mismo – Ni siquiera me conoces Bella.

-No me hace falta – repliqué incómoda. Fui a salir pero me impidió salir. Le miré con fuego en los ojos.

-Dame una oportunidad, sólo una. Tu hermana no se porta como tú – me echó en cara.

-Me da igual, para qué la quieres?

-Para ser tu amigo – ahora suspiré yo.

-No me apetece Edward.

-Pues a mí sí.

-Pues a mí no.

-Por favor – me miro a través de sus pestañas. Aparte la vista, ya que si no cedería a sus encantos. Bufe frustrada y asentí, moviendo las manos.

-Vale, vale. Una oportunidad. Intenta caerme bien Cullen, nunca doy segundas oportunidades le advertí.

-No te arrepentirás Bella – sonrió, yo no le devolví el gesto.

-No estés tan seguro – asentí – Ahora déjame pasar.

-Claro, amiga – quito el brazo y rodé los ojos. Bajamos las escaleras. La película estaba empezando. Me senté en el suelo con Alice, Edward se sentó en el sofá grande con Emmet y Rosalie, que estaban a nuestra izquierda.

Alice me dirigió una mirada llena de preguntas. Le sonreí tranquilizándola, luego le contaría mi pequeña charla con Edward…



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Ya está aquí el capi, lo prometido es deuda! Lo siento por demorarme tanto, pero en este último mes la inspiración me jugo malas pasadas, ahora parece que esta de mi lado.

Este capítulo va dedicado a alguien especial para mí, mi hermana blogger Maryu. Cariño te quiero mucho y recupérate pronto, un abrazo enorme.

Espero que os guste el capi y déjenme su firmita, un beso enorme!









7 comentarios:

irene dijo...

Bueno este capi genial, lo de que pillara el profesor las notas fue muy gracioso, pobre Bella, y alparecer si que le ha dado una oportinidad para ser amigos, ya veremos cunto tarda en querer ser algo mas, ajajjajaajaj

Bueno chicas, tengo una cosilla que deciros, tengo un premio en mi blog para vosotras, lo encontrareis en la cabecera pinchando en la imagen, y tambien publique el siguiente capitulo de mi desconocido entre vias que se que os gusta, me encantaria saber vuestra opinion, un beso y cuidaos mucho
Os quiere siempre
Irene

..//((^aLexcullen^))//::.. dijo...

anaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa (literalmente me quede sin voz je je je) no anita mi vida mi hermana del alma eso fue mas que genial.... dios extrañaba este fic concuerdo con irene je je je aver cuanto tiempo para querer ser algo mas!!!!!!!!!! jaja mi jazz hay que hombre digo ai yo fuera Alice la que estaba dormida dios!!! yo quiero ser aLLY y no solo en este fic en todosssss despertar a lado de el wowwww je je ok ya exagere jejeje pero en lo que no esagero es que te quiero y que te quedo fabuloso este capi ya quiero mas!!! es que me encanta mucho así muchooooo te quiero presiosa dale mis saludos a patry las quiero y si hermana maryu esta malita pero eseremos se nos recupere pronto bueno ahora me voy grax por el comente te quiero y que bueno que les gusto el nuevo diseño nos vemos

maryuri_nature dijo...

hayy gracias hermanita te queri muchoo, me encanto el capi, huy pero edward esta cretino no?? pero me gusto cuando le dijo que quiere ser su amigo, tambien me gusta la ctitud de bella, eso que lo trate con indiferencia (si es que puede) jajaja hermanita me encanto el capi ojala puedas publicar pronto
hay por cierto hoy me siento un poquito mejor, me ayuda mucho leer sus fic gracias por dedicarmelo
saludos desde colombia =D

Ana Carlisle dijo...

Está genial, me gusta ese toque de mala que le has dado a Bella, esta genial.

Ana Carlisle dijo...

Está genial, me gusta ese toque malvado que tiene la personalidad de Bella en tu historia.
Espero el próximo pronto

KaRoL ScAnDiu dijo...

Mi chicas, tenéis premio en el blog;D

http://premioskarolscandiu.blogspot.com/2010/09/premio-gracias-sokaly.html

Espero que os guste;D
kisses

Miranda dijo...

Me encanto el capi:) Espero ansiosa ver como sigue esta relacion de Edward y Bella..un beso enorme y escribe pronto

FIRMAS!

Firmemos todos para que S.M. escriba Sol de Medianoche:D
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