Entrega de premios!^^ Ya están las imágenes también!

Mis chicas, aquí os dejamos los premios...

1ºlugar-Laura Frías: Permanencia en el blog de 6 meses de publicidad. El primer capitulo del mini fic lo tendras en menos de una semana y te lo pasaré al correo. Y esta foto extra...


2º lugar-Irene: Permanencia en el blog de 3 meses de publicidad. Y aquí está tu relato(espero te guste) y esta imagen extra.



Mundos diferentes




Crucé el jardín del palacio montada en mi hermoso caballo negro. Ignoré las voces de mis tutores llamarme, así como ignoré a mi hermano pequeño cuando me saludó. Ahora sólo tenía pensado una cosa; ir al reino Sky. Crucé ríos y montañas hasta que llegué al enorme puente colgante que me separaba de mi amado, Edward.


La cuestión era cómo podría colarme. Yo era la princesa del reino Hell, técnicamente el infierno. Me llamo Bella y tengo 19 años eternos, gracias a mi condición de demonio. ¿Demonio? Sí, soy un maldito demonio. Pero no soy como en las películas de ficción de los estúpidos humanos, no tengo cuernos ni cola. Soy una mujer alta y esbelta con mi pelo marrón rizado que me llegaba a la cintura y unos ojos chocolates rojizos, hermosa hasta la perdición. Tampoco hecho fuego por la boca ni tengo un tridente, aunque sí que tengo mis trucos.


Mis padres son los reyes del reino Hell, éste reino está enfrentado a el reino Sky desde hace miles de años. La verdad me asqueaba todo el asunto y me ponía furiosa, mi familia no soportaba la idea de que ellos, los ángeles cuidaran a los humanos. Si, ángeles. Esos con alitas de plumas que visten de blanco.


La verdad es que mi vida era rara, preferiría ser humano. Nosotros queríamos hacernos con el poder del mundo, con el poder de todo. Somos seres egoístas. Pero yo ahora he cambiado, ahora estoy enamorada. Lo peor de todo, es que él es un maldito ángel. Pero nada me importaba, me daba igual la disputa de nuestras familias, la rivalidad entre los reinos, nuestra condición…


Hoy hacía casi un año que Edward y yo estábamos juntos, y había sido el periodo de tiempo más feliz de mi vida. Deseaba estar de nuevo junto a él, sentir el calor de sus brazos y maravillarme con su hermosa sonrisa, con sus profundos ojos verdes.


Cogí aire con fuerza y bajé del caballo, que se fue corriendo en dirección a nuestro reino. Puse mi mejor cara de niña buena, que no era mucho y crucé el puente asegurando mi puñal en mi cintura.


-¡Detente Bella! – gritó la voz conocida de Jacob, mi amigo de infancia y me detuve en mitad del puente. Él había estado conmigo siempre, apoyándome en todo. También él era el único que conocía el amor que tenía hacia Edward, aunque en esto no me apoyaba – ¡No debes hacerlo, debes olvidarte de él! ¿No te das cuenta del peligro que corres? Regresa conmigo aquí Bella, por favor – me pareció cómico, un demonio pidiendo por favor.


-No puedo Jake. Tú no lo comprendes, ¡lo amo! Sé que es demasiado bueno para mí, pero que yo sea un monstruo no me detendrá – grité furiosa, dándome cuenta de cuánta verdad contenían mis palabras – ¡Él es mi mundo! – seguí corriendo y terminé de cruzar el puente.


Vi a Jake rojo de la ira en el otro lado del puente. La verdad poco me importaba, solo quería terminar ya con esto. Vi cómo un caballo blanco venía corriendo hacia mí, montado encima estaba Edward, mi Edward. Bajó y me miró directo con sus hermosos ojos verdes, su pelo cobrizo despeinado al viento.


Me puse de puntillas y lo besé. Lo besé con todo el amor que sentía por él, con toda mi ternura y mi pasión. Rodeé su cuello y él enrolló sus manos en mi cintura. Rompimos el beso y nos miramos a los ojos, sin necesidad de decir lo que sentíamos.


-Te amo – me dijo sonriendo, parecía un ángel. Bueno, eso era lo que era. Le sonreí.


-Yo más, mi ángel – se puso tenso de repente y me ocultó detrás de su espalda. Era más alto que yo, así que tuve que mirar por debajo de su brazo para enterarme de qué pasaba.


Un hombre, más bien un ángel apareció frente a nosotros. Me impactó el color de sus alas; eran negras. Me quedé mirando fijamente su rostro, me parecía familiar.


-¿Qué haces aquí Cayo? ¡Estás desterrado de estas tierras! No puedes volver a entrar aquí en mi reino – gritó cabreado Edward, aunque en realidad parecía estar en calma, sería cosas de ángeles.


-¿De verdad creías que iba a irme? ¿Así de fácil? – Edward rechinó los dientes y yo estaba confusa, no entendía nada. El tal Cayo comprendió mi expresión – Princesa Isabella – hizo una burlesca reverencia – ¿No sabes nada de mí cierto? Bueno, como ya ves soy un ángel negro. Soy malvado, aunque no tanto como tú y tu familia – contuve las ganas de lanzarme hacia él por un simple hecho; tenía razón, era una bestia. Él sonrió – Nuestra raza es muy escasa, se trata de ángeles que se portan mal, son malos. Yo maté a otro ángel por una venganza y que me quitaron mis alas blancas, también me desterraron – dijo señalando las de Edward con odio – después conocí a Aro y Marco, ellos son por así decirlo los padres de los ángeles negros. Los que tienen el poder, me enseñaron cómo comportarme y me gané estas alas, que son fabulosas. Además, es más elegante – me guiñó un ojo y yo rodé los ojos.


-Interesante – contesté – ¿Pero qué es lo que quieres? Mi novio te ha dejado claro que no puedes estar aquí – dije saliendo de detrás de Edward y cruzándome de brazos.


-Cierto, pero las normas están para romperlas. ¿No es así, Bella? ¿Acaso tú eres bienvenida a este reino? – eso fue un golpe bajo.


-No la compares. Ella no es como tú, ella es buena.


-¡Ella es un demonio! – Rió Cayo – ¿Qué bueno hay en ella? – me miró de arriba y cerré los puños, lista para atacar.


-Eso no contesta a mi pregunta, imbécil – di un paso hacia él y Edward me cogió la mano. Solo nos separaban dos metros. Cayo se puso serio de repente.


-Lo quiero muerto – dijo y en sus manos apareció una enorme ballesta negra.


-Mierda – susurró Edward, era la primera vez que oía a un ángel decir palabrotas.


-¿Un último deseo? – rió malignamente y yo reaccioné en ese instante. Me puse frente a Edward, la flecha no me haría nada – Caray princesita, de veras eres valiente. Recomiendo que te quites, esto va a doler – apuntó y yo me arrojé a por él.


Edward estaba en shock y Lucio sorprendido.


-¡Eres un cerdo! – Gritaba entre puñetazo y puñetazo – ¡Te odio! Te voy a matar – dije apretando su cuello.


-Bella déjalo, vámonos de aquí – me dijo Edward, le miré y vi miedo en sus preciosos ojos, pero no dejaría a este desgraciado aquí.


En este momento de distracción Cayo aprovecho y se puso encima de mí. Me aprisionó las manos contra el suelo y empezó a hablar.


-¿Sabes por qué te resulto familiar? ¿Lo sabes? – dijo con tono superior. Negué con la cabeza mientras seguía forcejeando. Edward, que se había quedado mirando en shock, estaba buscando algo en el suelo. Mejor, no quería que se metiese en problemas – Porque era el amante de tu asquerosa madre. Reconozco que me lo pasaba muy bien, pero ella ama a tu padre – dejé de forcejear al instante. ¿Que él era qué?


No sabía si creérmelo… Aunque si era verdad, eso explicaba las ausencias de mi madre, cuando decía que iba a pasear a los prados rojos que hay detrás del castillo, pero ella siempre iba muy arreglada y perfumada. Pero por otra parte, ella ama a mi padre. Lo sé, lo noto. Siguen mirándose como siempre, con ese brillo por tener al lado a una persona única y especial para ti.


Cayo aprovecho mi silencio y mi estado de medio shock y me pegó un puñetazo en la barriga, haciéndome reaccionar.


-¡Tú! Quita tus sucias manos de mí, estúpido – empecé a forcejear de nuevo, jadeando por el golpe que había recibido poco más debajo de mis costillas.


-Suéltala, ¡ahora! – tronó una voz muy conocida a uno de mis lados. Algo sacudió a Cayo de encima mío y él y mi mejor amigo entraron en su propia pelea – ¡Eres un gilipollas! – gritaba todo el tiempo Jake, que me consideraba como una hermana.


Corrí a los brazos de Edward, que aun estaba paralizado. Sus brazos rodearon mi cintura cálidamente en cuanto mi cabeza tocó su pecho. Aspiré su adictivo aroma, olvidándome por completo del peligroso y arriesgado encuentro que tenía mi mejor amigo con el asqueroso tipejo de negro.


Miré a los ojos a mi chico, a mi amor, mi novio, mi media naranja, cómo lo quisierais llamar. Atrapada una vez más en el bosque verde de sus ojos, me acerqué lentamente a su boca mientras me ponía de puntillas, mientras él se inclinaba y cerrábamos los ojos. Y una vez más, una maravillosamente vez más, nuestros labios se unieron, resultado de un amor infinito.


-Te amo – le susurré sin aliento cuando tuvimos que separarnos.


-Yo te amo más, mi querida Bella – dijo acariciando mi mejilla, dejando un agradable cosquilleo en esa parte de mi cara. Le sonreí y me di la vuelta.


-Tengo que ayudar a Jacob – fui corriendo donde estaba mi amigo rodando por los suelos con Cayo. Sus ropas estaban hechas jirones.


Me puse al lado de ellos. Los ojos negros de mi mejor amigo, de Jake, destilaban un odio y una rabia inmensa, y su corto pelo negro le daba un aspecto aún más aterrador.


-Déjalo Jake – le ordené, pero no me escuchó. Él siguió pegándole patadas a Cayo, que se encontraba ahora tendido en el suelo hecho un ovillo – DÉJALO – ordené y de momento Jake levantó la mirada.


-Bella, ¿estás loca? ¿Cómo quieres que le deje? Este tío merece la muerte, y yo se la daré… lenta y dolorosa… - escupió a Cayo, que gemía flojito – A estado a punto de matarte Bella, eso yo no lo perdono.


-Jacob escúchame – le corté – Lo llevarás a palacio y te encargarás de que esté en prisión por siempre, cuéntale a mi padre que estábamos de paseo y nos lo encontramos – le indiqué – Yo iré a dar un paseo ahora con Edward, y cuando vuelva le diré de una maldita vez la verdad a mi padre, ya es hora de que se sepa – sonreí.


-De acuerdo, ten cuidado y… sé feliz Bella – y me dio un enorme abrazo que le respondí encantada.


-Gracias Jake, por todo, te quiero hermano – le di un beso en la mejilla y regresé con Edward, que miraba la escena con una sonrisa en la cara.


Contemplé como Jacob cargaba con Cayo en uno de sus hombros y se dirigía a cruzar el puente, donde cogería su caballo y cabalgaría hasta palacio.


-Que susto he pasado Bella – me dijo Edward abrazándome – Lo siento por no ayudarte, pero no sirvo para eso, me quede paralizado. El miedo de perderte me superó, era lo único que ocupaba mi mente. Lo siento de verás.


-Shh, no pasa nada mi ángel – le sonreí – Solo me importa que estés bien – le sonreí y le di un casto beso.


-¿Te parece si vamos al mar Templado? – me cogió de la mano mirándome con ternura, lo que hacía que mi amor por el creciera.


-Sería estupendo, tendré que coger mi caballo. Espérame aquí, no tardo – dije andando para el puente pero él tiro de mi mano.


-Bella… ¿para qué crees que están las alas si no puedo utilizarlas? ¿De adorno? – Dijo desplegando las gloriosas y hermosas alas blancas, a las cuales nunca terminaba de acostumbrarme – Agárrate fuerte a mí preciosa – me dio un beso en la mejilla y me abrazó.


Lo siguiente que sentí fue el viento rozar mi cara y mis pies despegarse del suelo. Empezamos a ascender rápida y suavemente, dejando abajo las colinas. Cruzamos montañas y pequeñas casas, mientras admirábamos por el horizonte la maravillosa vista de un nuevo amanecer.


-Esto es precioso – le sonreí.


-No tanto como tú – me respondió.


-Te amo mi ángel – le dije por milésima vez, mas nunca me cansaría de decírselo.


-Y yo más, mi hermosa Bella – nos fundimos en un tierno beso mientras descendíamos a nuestro destino, la hermosa playa donde nos conocimos.


3ºpremio - Fer y Hadelqui: permanencia en el blog durante 3 meses. Y esta imagen extra...




Y eso es todo chicas, gracias por participar y esperamos que os gusten los premios. Por favor, dejadme el enlace de nuestro blog como comentario, porque hay unos enlaces que me sé pero otros no:S

Ah, se me olvidaba. Esta imagen es para las 6concursantes, simplemente por el hecho de haber participado y estar con nosotras. Un beso enorme.




4 comentarios:

irene dijo...

Lo amoooooo, madre mia que bello y perfecto premio, lo pondre en mi blog de inmediato, gracias gracias, sois geniales chicas y no os imaginais lo feliz que estoy de haber quedado la segunda, y que me concedierais este maravilloso premio, no se que decir, que os quiero muchisimo, que he estado encantada de participar en este concuso y que felicidades por estos meses y vuestro aniversario, os mereceis todos los exitos del mundo
Ahi mi Edward un angel, si ya lo sabia yo que el no podia ser otra cosa mas que un perfecto angel

Siempre vuestra Irene

maryuri_nature dijo...

jijiji hermanita picara jejeje esta muy lindo este premio, me encantan estos personajes jijiji, hay felicito a las ganadoras jeje
saludos desde colombia XD

Alejandra dijo...

me encanto la historia por favor pasen por mi blog http://adictasalamoda-raque.blogspot.com/

..//((^aLexcullen^))//::.. dijo...

madre mía miren que competir con ellas me resulto sumamente aterrador... je y bueno ya que ya pasaron los días de nervio je espero se puedan pasar por mi blog hay un regalito mis hermanas y una cosilla que quiciera que leyeran las adoro mis niñas bay....

FIRMAS!

Firmemos todos para que S.M. escriba Sol de Medianoche:D
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